domingo, 14 de noviembre de 2010

La lección de la mariposa

Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo. Un hombre se sentó junto a él y observó durante varias horas cómo la mariposa se esforzaba tratando de que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero. Le pareció que ella solaya no lograría ningún progreso. Parecía que había hecho todo lo que podía, pero no conseguí agrandarlo. Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó unas tijeras y cortó el resto del capullo.

La marposa entonces, salió facilmente. Pero su cuerpo estaba atrofiado, era pequeño y tenía las alas aplastadas. El hombre continuó observándola porque él esperaba que, en cualquier momento, las alas se abrirían, y se agitarían, y serían capaces de soportar el cuerpo, que a su vez se iría fortaleciendo.

Pero nada de eso ocurrió. La realidad es que la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo deforme y unas alas atrofiadas. Nunca fue capaz de volar. Lo que aquel hombre no comprendió, a pesar de su gentileza y su voluntad de ayudar, era que aquel capullo apretado que observaba aquel día, y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de esa pequeña abertura, era el modo por el cual la naturaleza hacía que la salida de fluidos desde el cuerpo de la mariposa llegara a las alas, de manera que fuera capaz de volar una vez libre del capullo.

En su afán de ayudar, de evitar un esfuerzo, o un sufrimiento, la había dejado lisiada para toda la vida.

Pedí fuerzas y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte. Pedí sabiduría y Dios me dio problemas para resolver. Pedí coraje y Dios me dio obstáculos que superar. Pedí amor y Dios me dio personas para ayudar. Pedí favores y Dios me dio oportunidades. Quizá incluso no recibí nada de lo que pedí, pero recibí todo lo que precisaba.

8 comentarios:

pachas5470 dijo...

excelente reflexion,no hay que facilitarles las cosas a los demas, ya que en vez de ayudarlos quizas los estemos limitando para que surjan por ellos mismos

Anónimo dijo...

Exelente Reflexion Dios Nos Hace El Bien Porque El Quiere Lo Mejor Para nosotros....=D

Anónimo dijo...

una excelente lección me encanta su moraleja.

Anónimo dijo...

excelente,principalmente por el termino de la lectura. estamos tan afanados en solo trabajar que no, nosdamos tiempo muchas veces para reflexcionar

Anónimo dijo...

Excelente reflexion porque aveces por querer ayudar no nos damos cuenta que en si, estamos haciendo daño ha algunas personas , pues debemos de dejar que ellos solos lo intenten; fracasen o no

edwin barrantes fernnadez dijo...

defintivamene que es una historia para reflexionar sobretodo para aquellos padres que son muy sobreindulgentes con sus hijos, ayudandoles en todo y dandoles todo lo que desean y no los dejan por si mismos desembolverse y asi los ahen timidos , inseguros incapaces, y debiles apra enfrentear la vida,, uidense que diso les vendiga el es la unica fuerza para cada uno de nosotros busquemoslo.

Anónimo dijo...

DIOS nos capasita para cualquier problema que se nos presente solo debemos confiar en EL que EL lo hara.
AMEN

Anónimo dijo...

muy buen aporte exelente hay que aprender hacer las cosas por uno mismo y si fracasamos asi es la vida de errores y felicidad